
Juan Carlos Navarro puede 'enchufar' en el Palau, en Memphis o en la luna. Marc Iavaroni lo debía haber visto ya en vídeos o en los entrenamientos. Pues ayer también lo vio en un partido, el primero en que dirige desde el banquillo a los Grizzlies y el primero del escolta de Sant Boi defendiendo la camiseta de su nuevo equipo de la NBA. Tras unos inicios dubitativos, Navarro fue cogiendo confianza hasta erigirse, con tres triples en el plazo de tres minutos, en el jugador que dio vida a los Grizzlies ante un gran Unicaja, que a pesar de los esfuerzos del ex azulgrana acabaría dando la gran sorpresa para acabar imponiéndose por 102-99
Navarro disfrutó de un papel estelar que nadie podía haberle aventurado en la primera mitad.El jugador de Sant Feliu no es una persona nerviosa. Bien al contrario, es difícil que algo altere su calma y su sangre fría. Pero el de ayer era un día especial. Tras toda una vida en el FC Barcelona, Navarro se aprestaba a jugar el primer partido de su nueva carrera NBA. Y lo acusó.
Las ovaciones que le brindó el Martín Carpena tanto en la presentación de los equipos como cuando saltó por primera vez a pista a falta de cuatro minutos exactos para el final del primer cuarto le recordaron que algo raro pasaba. Todo el pabellón estaba pendiente de él. Y también su entrenador. Y sus nuevos compañeros.
NAVARRO 21 PUNTOS
miércoles, 10 de octubre de 2007
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idadeblog
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